Detrás del incremento de la deuda en Veracruz “hay una mala administración y mucha corrupción”.
Los focos rojos del país se concentran en cinco entidades
federativas, cuyo crecimiento de la cartera vencida en los últimos seis años
merma la dinámica de la actividad económica; además, se suma el escenario
endeble del mercado laboral, la perspectiva Negativa de las calificadoras y, en
algunos casos, una gestión cuestionable.
En este contexto de zozobra se encuentran Veracruz,
Chihuahua, Oaxaca, Campeche y Quintana Roo.
José Luis de la Cruz, director del Instituto para el
Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), detalló que las
entidades referidas vieron a la deuda como un mecanismo para aumentar su gasto
e inversión pero en algunos casos no les ha dado muy buenos resultados.
“Al final del día los criterios que cada estado sigue en uso
de su soberanía les han llevado a pretender generar crecimiento en función de
deuda, lo que hay que observar en el mediano plazo es si realmente tienen la
capacidad para poder enfrentar esos créditos”.
Veracruz: gobierno ineficiente.
Veracruz es uno de los focos rojos a nivel nacional al
presentar un bajo desarrollo de su actividad económica en los últimos seis
años, con un promedio de 1.7%, donde la producción industrial cayó 0.5%;
mientras en el mercado laboral el ingreso del empleado formal creció 10.6% y,
asimismo, 69.61% de su población ocupada está en la informalidad.
Las obligaciones financieras de la entidad rebasan la
dinámica de crecimiento de las variables citadas, con un incremento de 388.3%
en seis años.
Al respecto, Hilario Barcelata Chávez, coordinador del
Observatorio de las Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana, comentó:
“Pareciera que es una tendencia general. Si se analiza el comportamiento de la
deuda de todos los estados, vamos a ver que en el 2000 hay un incremento muy
importante en todos ellos, esto se debe, en buena medida, a que se abrieron
nuevas opciones de endeudamiento (...) Y por supuesto tiene que ver con la
actividad de los gobiernos, como en el caso de Veracruz, que fueron contratando
deuda, en principio, para adelantar proyectos productivos, pero que al final de
cuentas fueron recursos que se utilizaron para fines privados”.
En el caso de esta economía, aseveró que el gobierno ha sido
bastante ineficiente, “independientemente de que hubiera actos de corrupción,
enfrentamos un caos financiero bastante grande, porque los déficits fiscales
que fueron apareciendo se fueron financiando con endeudamiento, lo cual
perjudicó la inversión en infraestructura”.
Detrás del incremento de la deuda en Veracruz “hay una mala
administración y mucha corrupción”; lo que permite esto es un factor de orden
político en la medida en la que los gobernadores que tienen control en los
congresos locales pueden abusar más del financiamiento, acotó.
Fuente: El economista
lunes, 19 de septiembre de 2016
